23.2.06

Felicidades por la compra de su CyberShot DSC-P73





Yo aprendí fotografía cuando ni en mis sueños más audaces podía imaginarme una cámara digital. Y tampoco fue hace tanto. Mi vieja Minolta aún me acompaña y no me atrevo a deshacerme de ella. Hace más de dos años que no la uso.

Es fácil hacerse adicto a los juguetitos digitales. Sofisticada forma de vagabundear, tal y como lo muestra la foto que ilustra este artículo.

Ver el estuche polvoriento de mi vieja cámara me da un poco de nostalgia, recordar el tiempo y las penurias que pasé para comprarla y nuestras inolvidables aventuras.

Sin embargo, en mis sueños más audaces sí me imaginaba disparando y disparando fotografías sin tener el más mínimo remordimiento. Los sueños se hacen realidad. A veces.

Ahora ya no vivo momentos Kodak, entiéndase, no tener que desembolsar más de cinco rojos por revelar un rollito de 36. También en términos ambientales, las dichosas cámaras digitales son un respiro a los litros de químicos y toneladas de papel que suponen los revelados. Contaminar un río para dos fotos medio decentes del viaje a Jacó, no vale la pena.

No se me ocurre mejor instrumento para empezar mi recopilación de imágenes para el trabajo. Ah si es cierto, no tengo tema... pero deporsí a un giga le cabe muuuucha basura.

6 comentarios:

Sardina albina dijo...

Te hablo desde lo más profundo de la cochina envidia albergada en mi infame corazón por tan dichosa compra... Mi Hewlett Packard modelo Gajus 200 tiembla de temor.

Nótese que ya regresé, pero estoy feeeea de brete. ¿Hacemos algo el fin de semana? Traje regalitos (énfasis en -itos) :P

Lachi dijo...

Ay mujer, ojalá fuera nueva. Tiene como un año y pico. Ya hay como setecientos modelos mejores y para variar está como 80.000 pesos más barata. Pero se la juega, se la juega.

Este fin está perfecto. Diay, jale a su casa (jaja, la que se invita sola). Para conocer a Zilla si es que aún existe luego de tan prolongada ausencia. También para chismearte lo del paintball, ñaca ñaca, maté a muchas personas. Yupi.

Cianuro dijo...

wow!! cuando sea grande quiero comprarme una camara digital.. por ahora entre todas las varas y gastos super superfluos que me manejo, pues no he logrado ahorrar... es como si tuviera la cabeza llena (digo, REPLETA) de imagenes que necesito sacar.. supongo que la fotografia seria una buena forma de empezar mi limpieza mental..

FELICIDADES POR LA COMPRA!!

Lachi dijo...

Ojalá logres invertir en una. Yo lo recomiendo mucho. Uno a veces confía mucho en su memoria pero se da cuenta lo mucho que falla cuando vuelve a ver tooodo lo que olvidó.

Saludos

Anónimo dijo...

La tecnologìa de punta es buena, porque es util para tu trabajo, pero a la vez es obsoleta, pues la innovaciòn tecnològica crece de forma vertiginosa.

Restropectivamente comparo las fotos que nos tomaban nuestros padres en una plazo o feria -se acuerdan?- montados en un caballito de madera y un sombrero charro, inmortalizado aquel momento en la memoria de infante y en la copia dura de una foto, que a pesar de los siglos, aun mantiene su nitidez.

Aquellos cajones de madera hechos artesanalmente, que guardaban celosamente la màquina y el laboratoria de revelado, era en aquuellos tiempones de la bomba, toda una tecnologìa de punta.

Muchas personas honradas vivieron de esa industria y sostuvieron a sus familias y sacaron adelante a sus hijos.

Hoy en dìa, la fotografìa es solo una diversiòn pasajera y el culto y la reverencia de antaño, que permitieron auñar eslogan como "momentos Kodak", ya son solo recuerdos que se pierden en la memoria.

La Dig Cam ha venido a revolucionar todo, hasta la manìa de hacernos de lo ùltimo de la teconologìa de punta, sino me creen, vean los benditos celulares.

Las personas han perdido de vista el concepto funsional de los dispositivos y compra conpulsivamente y a cualquier presio, lo ùltimo de la vanguardia tenològica, sin saber para que sirve equis o ye funsiòn.

Las fotos a colores pierde su brillo con el tiempo, e igual forma pedeceràn las impresiones digitales, o perderà el poder de cautivar una imagen inmortalizada en la belleza de las tonalidades del blanco, el negro y el gris.

Podràn decir que soy obseleto..., puede que tengan razòn, pero mi generaciòn creciò bajo estandares muy diferente a las actuales generaciones..., a tener nociòn de la austeridad y a maravillarnos con cosas sencillas de la vida y celebrar la dicha de estar vivo y disfrutar atravès del imperio de los sentidos, toda la magnificencia de la creaciòn.

Felicito al dueño de la cybercam, no lo envìo, creame que no, simplemente le aconsejo que no abandone a su vieja minolta, compañera de aventuras y pillerìas de las mocedades idas, que no solo le enseño a divertirse con sus tomas y sus flashes, sino que tambièn le enseñò la virtud de esperar ese momento exacto, para capturar una imagen en un cuadro de 35 mm y sentir la realizaciòn a grados orgàsmicos o el mìtico Nirvana.

Saludos fraternales desde la cintura de este continente.

Dr. Numa Pompilio Arias Bizantino

Lachi dijo...

No crea, Dr, a mí también me da cosa ver una caja de considerable tamaño, llena de artículos de plástico (aún así carísimos) destinados ser usados en un cuarto oscuro inexistente.

Si bien la tecnología allana buena parte del camino, la capacidad de lograr buenas composiciones a través de ella es dudosa. Yo creo que digital o mecánicamente, aún se puede alcanzar el nirvana, o esa cosilla curiosa llamada salto cualitativo.