18.7.06

Tío Conejo se nacionalizó coreano



Mashimaro, es una de las miles de animaciones con la particular estética colorida del Flash que pululan hoy día en internet. Es un conejo gordo y blanco de manufactura coreana, que según algunas fuentes, ostenta el fenotipo de un marsmello. Sin embargo, no hay que dejarse engañar por su amigable apariencia de peluche abrazable; Mashimaro es un verdadero engendro. Tramposo, irreverente, aprovechado y sin escrúpulos, da la impresión que Tío Conejo optó por una cirugía plástica y se exilió en el continente asiático.

Poca o ninguna coherencia hay en los sucesos ocurridos durante el minuto que duran sus aventuras, pero tal vez lo más llamativo de la personalidad transgresora de Mashimaro es su enfático gusto por lo escatológico. Este primo lejano de los tradicionales bichitos corrongos japoneses escupe, defeca y orina su nombre, por eso no es de extrañar que aparte de unas poderosas flatulencias, su gran arma secreta sea un destaqueador de inodoros.

En la línea de Happy Three Friends, juega con el contraste entre lo tierno y lo socialmente "incorrecto". A propósito de MTV, sus cortos harían un digno intermedio para South Park o Jackass, porque al igual que estas dos últimas venera el nada comercialmente despreciable y explotado mundo de los excrementos. Curiosamente, por esta razón, es algo más que aceptable entre el público masculino, especialmente entre adolescentes. Mashimaro es una mercancía apatecible para hombres que desean algo primoroso pero libre de la posibilidad de ser considerado cursi.



6 comentarios:

Francisco Duran dijo...

es curioso porque a pesar de que se que son bien malos, este tipo de animaciones no dejan de gustarme. y es mas, me gustaria algun dia tener el talento para hacer algo parecido y la creatividad para imaginarme esas historias tan diferentes.

Lachi dijo...

Más que malo, diría perverso. Te doy la razón cuando decís que toda la creatividad que hay dentro de ese absurdo es envidiable, de hecho, aunque no soy la más fanática de los pedos, Mashimaro me causa mucha curiosidad, solamente que es difícil de catalogar.

(Espero mi redacción no sea similar a la del abuelo Simpson cuando se escandaliza por lo que ve en el televisor, jeje, Mashimaro me cae bien)

Sardina albina dijo...

Ta corrongo, pero Tío Conejo es enchapado a la antigua. Nunca se tiraría un pedo estrai, haría la maroma disimulada de sombrearse o se echaría uno de esos silenciosos pero mortales.

Le apuesto que Hello Kitty también se los echa y por ser una gata, debe ser super hedionda.

Raiha dijo...

Yo tengo una colección de Mugs de Mashimaro. A mí el bicho este me parece estéticamente mono.

osker dijo...

No es mono, es conejo.

Lachi dijo...

:D