5.9.06

¡Ah, la naturaleza!



"El grito lógico del planeta...el eco lógico en trazos

Si quiere ser parte de esta muestra de denuncia y de consciencia se le invita a participar con su obra plástica en la Colectiva Ecológica: EL GRITO LÓGICO DEL PLANETA.
Los objetivos son crear espacios para apoyar a los artistas y su trabajo en diferentes entornos, y además integrar el arte como un medio de extrema relevancia para la educación de la población. En esta ocasión el tema es de indudable interés y afinidad para todos: La protección de la naturaleza y del planeta.

BASES: Tema Ecológico, exhortador de la protección del ambiente".


El anterior, es un extracto de una invitación para participar en un concurso con temática de conservación ambiental.


En algún momento a la mayoría de los ticos, se nos posicionó la idea de una Costa Rica paradisíaca, meca del turismo sostenible. A manera de mantra y con aroma de cliché, la repetición acabó por convencernos, de una idealización sólo efectiva y útil desde el punto de vista mercadotécnico.

Aún cuando el discurso ecológico tradicional, limitado a un cierto tipo de fauna y flora y exclusivo de las zonas rurales turísticas, ya se nota desgastado, se insiste en aplicarlo a innumerables disciplinas para aprovechar su popularidad. Así pues, el arte, no ha sido indiferente a la “fiebre ecológica” y siempre ha estado de su mano a través de otros conceptos como el reciclaje. Loables aportes se esbozan en un Roberto Lizano, quien reutiliza cartón corrugado de cajas de embalaje para elaborar retratos o en el río de botellas plásticas Katadín, que alguna vez se vertieron dentro de una de las salas del CENAC ironizando sobre la obsoleta costumbre de beber agua del tubo. Las preocupaciones de índole ambientalista desde una perspectiva integral, son evidentes en los artistas de la rama textil, quienes lo involucran no sólo en el proceso técnico sino también en el planteamiento temático. Algunos dentro de la corriente del arte Povera, llevaron al extremo la reutilización de materiales, aunque por una motivación diferente a la del amor por el planeta.

En cualquier caso, el arte, promovido como una herramienta concientizante, en ese afán muy común de brindarle algún tipo de justificación y funcionalidad, fue adoptado por los de alma conservacionista. Sin embargo, en el tema de vivir en armonía con la naturaleza, difícilmente algunas obras son consecuentes con lo que promocionan.

Por ejemplo, no existe forma posible para que una disciplina como el grabado, sea sostenible. Las lapas, monos y dantas de los desplegables y páginas de internet, no tienen nada que ver con el ácido nítrico, la tinta offset y la resina satánica de granulado fino, tóxica hasta el alma (y los pulmones). Historias negras de personas que han perdido el esmalte de sus dientes por los vapores del ácido o han alimentado su predisposición al cáncer, se encuentran a la orden del día.

Aún recuerdo cuando en el taller donde se elaboraba papel a partir de (ojo) fibras naturales, a alguien se le ocurrió vaciar la olla de agua con potasa, necesaria en alguna parte del proceso, sobre el zacate. Cinco minutos después había una pila de lombrices retorciéndose en espantosa agonía.

La última, casi en tono de leyenda urbana, cuenta del pintor que necesitando revolver un tarro de sellador para emulsionar una tela y en ausencia de un palo destinado a ese fin, optó por hacerlo con la mano y por supuesto, se la quemó todita.

En fin, para no hacer el cuento largo y sin querer pecar de purista, las Artes Plásticas tienen por reyes del deterioro ambiental al grabado y la fotografía, por lo menos en lo que compete a su materialización y técnica más tradicional. Las demás no andan muy lejos, siendo quizás la cerámica, la más inofensiva. Si bien existen en algunos casos, alternativas para alivianar los efectos nocivos de químicos y solventes, sustituyéndolos por otros menos agresivos, de alguna forma, sospecho que el crear una obra plástica con mensaje ecológico equivale a distribuir panfletos masivamente exhortando a detener la tala de árboles.

No se trata de minimizar algo para muchos apremiante y, tal como lo dice la invitación citada en el encabezado, “de indudable interés y afinidad para todos”, más cuando los esfuerzos son mayormente palpables y significativos cuando se hacen de forma grupal. Sin embargo, sería interesante variar un poco el enfoque y el tono con el que se pretende incentivar a los gremios a involucrarse en algo venido a menos por lo trillado de las frases con que se acompaña. Estas, terminan generando más rechazo que apoyo, o peor aún, resultan indiferentes, más si al echar un vistazo a San José y sus habitantes, la mentada ecología emblemática costarricense, se restringe a las tiendas de souvenirs.

Así que la próxima vez que desee obsequiarle a algún conocido en el extranjero, una camiseta estampada con algún bicho extravagante y colorido, mejor decántese por una con el logotipo de Imperial. Al fin y al cabo, corresponde a un ave que también califica como especie exótica, y de paso, aunque no es autóctona, está más cercana y ajustada a la idiosincrasia nacional.















3 comentarios:

Lachi dijo...

Ya se puede comentar...creo.

(Fue un dedazo en las opciones, ni que fuera tan juega e viva)

Anónimo dijo...

Mejor Turismo sexual y proxenetas.

Herodito dijo...

ves, tanto que quise yo poner mis comentarios, y siempre fui rechazado

:´(