18.9.06

Lachi y el cómic

De la serie: intereses intermitentes



Con esa gloriosa herramienta llamada internet (además de abundantes excedentes para invertir en el ocio) se ha hecho posible conocer y comprar a través de populares portales de ventas en línea lo que alguna vez fuera prácticamente inconseguible: libritos de cómic.

Hace unos 15 años, cuando ni en sueños era posible imaginar la existencia del ADSL y tras una vida de leer Pepita, Olafo y Mafalda en La Nación, mi segunda aproximación con el cómic llegó gracias a un ejemplar de la francesa Metal Hurlant, edición española, en un remate por inventario en una librería de San José. Como más tarde comprobaría, dibujantes dedicados a las historietas los hay por centenares alrededor del mundo y esta publicación, proporcionaba un buen compilado de sus mejores y más famosos representantes europeos.

España, ávido consumidor de este tipo de publicaciones, se ha convertido en un magnífico puente para obtener obras de autores franceses, alemanes o estadounidenses traducidas al español. Claro está, que al igual que con el doblaje de películas, los españoles no tienen reparo en utilizar sus expresiones y frases coloquiales aplicadas a cualquier contexto.

La buenísima Metal Hurlant, con las características antes descritas dejó de publicarse a finales de los ochentas. Aquellos ejemplares en promoción, eran a todas luces, un remanente de oferta y por lo tanto, no representaban la posibilidad de tener un proveedor local de cómic de forma regular. Así, obviando internet, la disponibilidad de historietas se ha reducido prácticamente a lo más comercial de Estados Unidos con sus muñecos de DC y Marvel. También es posible encontrar la Heavy Metal, en un principio derivada de la Metal Hurlant, pero saturada de violencia y sexo (este último con extraños y “pudorosos” genitales censurados) y enfocada a argumentos supuestamente más afines al público masculino.

Cuando no se buscan autores o títulos específicos, aún echando mano de las sinopsis, muestras y hasta sugerencias de personas que parecen tener inclinaciones similares a las nuestras, la diversidad de cómic es tanta, que hallar algo que se aproxime a nuestras preferencias específicas no es tarea fácil. Los hay de superhéroes gringos, los de corte underground, “esos increíbles japoneses” y el manga, los de ciencia ficción, los eróticos…Condorito, en fin, la cantidad es abrumadora y la calidad variable.

Algunos de los enlaces útiles para comprar o conocer:

Ediciones La Cúpula

Guía del cómic

Cualquier otra valiosa información, no dude en compartir.










2 comentarios:

Herodito dijo...

Si que curioso, yo soy uno que lee mucho comic ligado a juegos de video.

Me encanta www.pennyarcade.com . El segundo mejor a mi gusto, porque prefiero www.vgcats.com . www.presstarttoplay.net es uno muy bueno tambien.

Lo que pasa es que yo soy muy vago :D

Sardina albina dijo...

Te faltaron el Pato Donald y Periquita. Tengo unos Mortadelo y Filemón, así como la colección completa de Tintin en francés, donada por algún elemento fugaz en mi vida. Creo que también tengo unas de un conejo blanco superhéroe, aunque no sé si sobrevivieron la mudanza.