
Los exvotos en la Basílica de los Angeles, fueron reubicados en una especie pasillo subterráneo a través del cual también se puede accesar la piedra donde apareció la imagen de la Negrita (antes se encontraban en el interior del templo). Es imposible no sobrecogerse al ver personas hincadas frente a esa piedra, totalmente concentradas y absortas en su oración o quizás rogando por la mejora de alguna situación.
Según lo observado y según la variedad de exvotos exhibidos, tal parece que la mayor petición requerida por los fieles y a su vez cumplida por la Virgen de los Angeles, se orienta en su mayoría en la curación de enfermedades o temas relacionados con la salud. Hay una gran cantidad de brazos y piernas, seguidos de órganos y columnas vertebrales.
Estratégicamente ubicadas frente a la entrada hacia los exvotos y también junto a la fuente de agua bendita, se encuentran dos tiendas de artículos religiosos. Imágenes de todo tipo (santos, vírgenes, cristos), tanto en estampita como en yeso, libros, velas, rosarios, escapularios, llaveros e igualmente, anteojos, joyería y tarjetas de cumpleaños, constituyen la oferta principal de lo que alguien cercano alguna vez irónicamente denominó "los mercaderes en el templo". Por supuesto, la urna de los exvotos de lata era la más abarrotada: "¿Tiene cabecitas?", preguntó una señora, mientras la amable vendedora sacaba un cráneo de lata diminuto con un valor de cincuenta colones.
Dicha tienda subsiste por ventas por volumen ya que los artículos más solicitados tienen precios bastante cómodos, casi todo por debajo de un dólar. Aún así, una nada despreciable cantidad de personas haciendo fila en la caja expone un negocio bastante lucrativo.



Lo curioso de visitar este tipo de lugares, es observar el impulso de fe que mueve a la gente a adquirir un pedacito de la divinidad que veneran, la necesidad de ponerle un rostro a aquella fuerza superior a quien se le pide un favor e incorporar dichos símbolos a la práctica de un ritual. Por otra parte, también es curioso despojar esos artículos de esa carga devocional y verlos como simples objetos y encontrar que su misticismo proviene únicamente de su consumidor. Tal vez el artículo más revelador de lo anterior son los "stickers" del Corazón de Jesús, a todas luces hechos en serie junto con pokemon, hello kitty y bob esponja. Deliciosa y despreocupadamente maquilados y embalados por algún chino agnóstico o budista y venidos hasta América para reconfortar el alma de miles de creyentes católicos por la módica suma de C 150.00.